¡Quiero vacaciones!

Un día hablando con mi hermano le pregunté si trabajaría el fin, a lo que contestó: "Ni Dios trabajó en domingo". Frase que se me hizo demasiado sabia, pero en el frenesí de la vida como que se llega a olvidar que una parte fundamental de esto es descansar. La lucha sindical nos ha dado las vacaciones y se supone estas son un momento de descanso y esparcimiento. Pero, ¿cuántas veces realmente se planean las vacaciones?

Hay muchísimas razones por las cuales la gente no se toma un tiempo para vacacionar como quisiera, y hay dos principales motivos: la carga de trabajo que impide salir y no tener suficiente dinero. Ambas muy tristes y hasta cierto punto prevenibles. 

¿Pero por dónde empezar? Todo viaje inicia con un sueño, el simple hecho de querer ir a un lugar diferente, pero sobre todo con la convicción de que es alcanzable. Sé que puede haber mil y un cosas que eviten que nos vayamos de vacaciones, pero aumentaremos la probabilidad de irnos si lo empezamos a planear. Entonces si trabajamos, pues hay que disfrutar del fruto de nuestro trabajo. 

Bueno, ¿por dónde empezar?

  1. Destino. Puede ser el parque ecológico más cercano o el otro lado del planeta, el caso es que debe de ser algo retador (para que valga la pena). El destino va a determinar el costo del proyecto y por lo tanto nuestra necesidad de ahorro.
  2. Tener un estimado del costo. Esta es la parte donde medio mundo se detiene, porque asumen que el viaje es excesivamente caro e inalcanzable, pero si se empiezan a verificar costos puede hacerse un viaje bueno por menos de lo que imaginas. El otro punto no veas el costo del viaje como un todo, divídelo en cachitos. Es decir, no veas 10mil pesos, sino mil pesos mensuales por los siguientes 10 meses. ¿Cómo te comes una ballena? A pedacitos.
  3. Emociónate. Es fundamental que te emociones por el viaje, empieza a ver el lugar qué actividades tiene, lugares que conocer, guías de turistas, guías de no turistas, etc. Lo fabuloso de hacer un viaje es todo lo que aprendes, velo haciendo desde antes.

Las vacaciones deben de ser algo fundamental en nuestras vidas y no debemos de pasarlas por alto y considerarlas como un lujo o pero,como algo no necesario. Debemos de descansar y tener tiempo de esparcimiento, cambiar nuestra rutina y sobre todo, acumular más experiencias que bienes.